14 abr. 2014

Diario de una pasion

- ¿Te quedarías conmigo?
¿Quedarme contigo? ¿Para qué? Míranos, ya estamos peleando.
Pues, eso es lo que hacemos. Pelear. Tú me dices cuando soy un hijo de puta arrogante y yo te digo cuando eres una pesada insoportable. Lo cual eres, 99% del tiempo. No me importa lastimarte. Me lo devuelves al instante y regresas a hacer la misma cagada.
- Entonces ¿qué?
- Así que no será fácil, será difícil. Y tendremos que echarle ganas cada día, pero quiero hacerlo porque te quiero. Quiero todo de ti, para siempre, tú y yo. Cada día. ¿Harás algo por mí? Por favor imagina tu vida. 30 años desde hoy. 40 años desde hoy. ¿Cómo se ve? Si es ese tipo pues vete, ¡vete! Te perdí una vez, creo que podría hacerlo de nuevo, si supiera que es lo que realmente quieres. Pero no tomes el camino más fácil.
¿Cuál? No hay manera fácil, no importa lo que haga, alguien se lastima.
- Deja de pensar en lo que quiere todo el mundo. Deja de pensar en lo que quiero yo. En lo que quiere él o en lo que quieren tus padres. ¿Qué quieres tú?"

"Sé fuerte. No importa por lo que estés atravesando"

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13 abr. 2014

Ese instante, en el que dejo de sentir su aroma, miro como sus pies avanzan para el lado contrario al que yo me dirijo. Frunce el ceño y con una mínima mueca nos despedimos, hasta mañana o quien sabe hasta cuando. 
Porque se aleja, logro darme cuenta de que quiero volver a verlo, a disfrutar del brillo de sus ojos, rozar la suavidad de su piel con mis dedos. Por mi rostro, caen dos, tres, cuatro lágrimas que anuncian la tristeza y angustia con la que ahora carga mi corazón. 
¿Qué será de mi, el resto del día? ¿Qué será de nosotros mañana por la mañana? cuando abramos los ojos sintiendo cariño, estando lejos y sin hablarnos.